La Inflación en México y el Estado de México
Miguel Ángel Díaz Carreño
La inflación en México mostró una tendencia creciente entre los años de 2021 y 2022, lo que en buena medida se debió a los efectos de la pandemia de COVID-19; mientras que para los años de 2023 y 2024 se observa una tendencia a la baja de este indicador (ver Gráfica 1). No obstante, para el cierre de 2025 el nivel de la inflación se ubicó en 3.7%, cifra dentro del objetivo de Banco de México, el cual ha establecido un intervalo entre 2.0 y 4.0 puntos porcentuales en cifras anualizadas.
También se observa la elevada volatilidad en el crecimiento del índice de precios no subyacente en los últimos años, lo que en buena medida tiene que ver con los considerables aumentos de precios en bienes agropecuarios. Al respecto, de enero de 2021 a febrero de 2026, mientras la inflación general acumulada fue de 32.1%, el incremento en los precios de los bienes agropecuarios resultó de 44.9% (INEGI, 2025a).




Por otra parte, mientras que el salario mínimo se ha incrementado en términos reales en 68.4%, respecto a la inflación general, calculado dicho salario sólo con la inflación en alimentos, éste ha aumentado sólo 15.4%. Al respecto, durante 2025, el 40.0% de la población trabajadora asalariada recibió un ingreso menor o igual a un salario mínimo al día (INEGI, 2025b), lo que significó que esta proporción de la población trabajadora tuviera como máximo un ingreso de 278.8 pesos por su trabajo durante una jornada laboral en 2025 y de 315.0 pesos para 2026.
Por otra parte, tanto la tasa de inflación a nivel nacional como para el Estado de México han mostrado una dinámica bastante similar durante el periodo 2021-2026, dicha variable ha promediado 5.5% en el primer caso y 4.9% para el segundo.



